Éste
es el primer libro de Francisco Javier Illán
Vivas (1958). Antes había publicado relatos
y cuentos en la prensa regional e, incluso, en
algunas revistas ya desaparecidas. Es un poemario
en el que casi alcanza una sorprendente madurez,
un nivel de sinceridad no esperado en un libro
unitario (el amor) de desusada musicalidad.
Su silencioso desembarco en la poesía-
este libro no conoció el tradicional acto
de presentación oficial- mantiene una especie
de aura musical en los treinta y seis poemas que
lo componen, con los cinco sentidos a flor de
piel, donde se puede saborear un montón
de figuras literarias que dan un realce enorme
a ese estado del amor que es la línea conductora
del mismo.
En "Con paso lento" encontramos el amor
jubiloso, el amor doliente, el amor con claras
reminiscencias de Neruda, incluso un poema dedicado
a los Cien Sonetos de Amor del poeta chileno;
y, como decimos, un elevado nivel de sinceridad,
pues desde el primer verso, donde confiesa que
se enamoró tres veces, nos asegura que
nos va a desnudar el alma, con las yemas de los
dedos, en un acto más difícil que
desnudar el cuerpo. Es esta una de las composiciones
más logradas del poeta.
Un
poeta inusual en las letras murcianas, pues como
han puesto de relevo otros críticos literarios,
si ya es extraño que se agote una publicación,
por escasa que sea su tirada, mucho más
extraño es que la editorial decida hacer
una segunda edición. Y este poemario de
exaltación del amor se encuentra en su
tercera edición, convirtiéndose
en un long seller de la poesía regional
murciana.
En "Con paso lento" encontramos un esmerado
lenguaje para describir la naturaleza convertida
en cuerpo de la amada, llevándonos por
ríos, bosques y selvas, mares de sargazos
donde perderse, donde sorprende la distancia con
que se vive la ausencia o la presencia, jardines
orientales paseados con pasos muy lentos, manglares
donde los ojos se abrasarán de mirar la
sonrisa.
Es
"Con paso lento" un poemario ameno,
que despierta la envidia del lector, invitándole
a reencontrar la conciencia de lo poético,
ahogada en la rutina, a pasearse por una explosión
de colores donde se habla a su imaginación.
Ginés
Sánchez Pérez - España
Buena