Bridget es una inmadura, una irracional y una
esquizofrénica, pero no por eso no es feliz:
ella lo que quiere es adelgazar muchos quilos,
encontrar un novio decente y dejar de beber y
de fumar. Es por eso por lo que, al principio
del año, comienza un diario contándonos
que tal le va día a día.
Para lograrlo estará rodeada
de amigas ultra feministas enganchadas a los libros
de autoayuda, y en guerra contra todo hombre con
el único objetivo de tener con ellas sexo
sin compromiso, además de un amigo gay
que querrá ganar un concurso de belleza
femenino, su jefe del cual está enamorada
y de su madre con un estado mental peor que el
de ella misma.
La novela muestra los traumas
de una treinteañera londinense, el poder
de la mujer en una sociedad muy machista y la
búsqueda de unos valores tales como la
amistad, la personalidad y el amor.
A pesar de ser un poco radical
y escéntrico (para darle un grado de humor
mayor), el libro muestra muy bien los sentimientos
de una mujer que, llegada a una cierta edad y
con un grado de independencia pleno, se encuentra
realmente sola y abatida.
Libro para reirse, por supuesto,
a lo grande, para poder comprender un poco más
a las mujeres del siglo XXI (que buena falta les
hace a algunos) y para emocionarse con su no tan
sorprendente pero emotivo final.
Se lo recomiendo más a
los hombres que a las mujeres, pero en mi opinión,
el libro es bueno, pero no profundiza del todo
en algunos temas, me esperaba un poco más.
Quizás lo encuentre en la segunda parte
José
Tena Tejado - Valencia, España
Buena